“Tout est Possible” (Todo es Posible) relata uno de los timos más sorprendentes de la historia. En 1925, Victor Lustig (1890–1947), un estafador profesional de origen austrohúngaro llegado a París desde Estados Unidos, encontró la inspiración hojeando el periódico. Un artículo hablaba del deterioro de la Torre Eiffel y de los elevados costes de su mantenimiento para el Ayuntamiento de la ciudad. El texto terminaba con una pregunta irónica: “¿Tendremos que vender la Torre Eiffel?”.
Lustig no lo dudó. Aquella frase dio forma a un plan que acabaría convirtiéndose en uno de los engaños más audaces del siglo XX: vender la Torre Eiffel… y conseguir que alguien la comprara.
Fascinada por esta historia, Maite Caramés inicia una investigación que la lleva a recorrer París siguiendo las huellas de Lustig. Entre archivos, lugares y fragmentos de memoria, reconstruye su historia y el París de los años veinte en una serie fotográfica que nació casi de manera serendípica: contemplando la torre a punto de desaparecer entre la niebla de la ciudad.
Cien años después de la gesta de Lustig, Caramés descubre que el monumento más fotografiado del mundo estuvo, en efecto, al borde de la desaparición… y que no hay objeto que no pueda mirarse, fotografiarse y descubrirse una vez más.
El libro combina elementos del cine negro y la novela policíaca en el sutil intervalo entre realidad y ficción, mientras el propio Lustig rememora, en primera persona, el recuerdo de aquellos días gloriosos.