«Volví a Japón para fotografiar algo que me resultara cercano, sin saber exactamente qué. Buscaba la tranquilidad en una megaciudad donde parece imposible encontrarla. Me decía a mí mismo que, si lograba descubrirla en Tokio, quizá también podría encontrarla en mi interior. Fue entonces cuando descubrí el Kodo, un sendero en medio de bosques y rocas. Me perdí por allí durante varios días, y ese deambular fue como una revelación. Tras siete días de caminata, volví a Tokio cubierto de barro, pero invadido por una paz que una ciudad de treinta millones de habitantes no puede perturbar.
Durante el mes siguiente, fotografío sin descanso, con una convicción y una claridad renovadas. Cada imagen se convierte en una escena, casi una obra de teatro, a la vez frágil e intensamente presente. Alzo la cámara una y otra vez, con gratitud: una vez más,
la fotografía me ha abierto un nuevo camino».
Martin Bogren
23 x 31 cm
144 páginas
100 fotografías
en color y en bicromía
tapa dura con encuadernación suiza